Como aliviar el dolor ciático desde casa. La clave para todo dolor.

 

El dolor ciático, es uno de esos males que afecta a muchísimas personas. A menudo, se sufre, como algo crónico, pues es difícil encontrar su origen y, en consecuencia, una solución definitiva. Yo tampoco puedo dártela, pero sí que puedo darte un camino a seguir para sentirte aliviada.

En concreto, atendiendo a la fase de embarazo y crianza:

  • En el embarazo. Es habitual dado el cambio estructural del conjunto columna-cadera. En consecuencia, normalmente desaparece tras el parto. Sin embargo,

  • Durante la lactancia (prolongadas posturas incómodas) y cargar en brazos o mochila al bebe hasta que tiene entre 1 y 2 años, dificulta la reorganización estructural, y puede volver a aparecer.

Decir que un dolor es “normal”, es diferente que decir que es “habitual”. Es diferente “aceptar” un dolor, que “resignarse a sufrirlo”.

Mi experiencia personal en relación al dolor ciático.

A lo largo de mi vida, he sufrido varias crisis de dolor ciático. Es como si hubiera hecho un máster teórico-vivencial. Desde muy joven en época de exámenes, hasta después del parto, incluso de manera puntual hoy día.

Con 28 años, apareció en un momento que sufría estrés laboral, con momentos de ansiedad. El dolor era diario y tan intenso que me limitaba. Con una resonancia magnética, el médico descartó que fuera una hernia discal, y sin más explicación me recetó antiinflamatorios. Yo decidí no tomarlos porque quería encontrar la solución del problema.

Di con un fisioterapeuta deportivo (de los que utilizan sus manos, en lugar de aparatos varios). Me mostró que en mi caso, como en una gran mayoría, la dolencia no es ciática propiamente. El nervio se inflama por contractura en el músculo piramidal. Un masaje, intenso pero efectivo, comenzó a ponerme a prueba: Encontrar el alivio en el dolor intenso, el papel de la relajación en el masaje, y el de la respiración en la relajación…

Después del parto, con la lactancia y el porteo, volvió a aparecer. Continué el camino empezado y la conclusión a la que llegué es:

El dolor ciático es un síndrome. Que puede provenir y manifestarse de variadas formas. Pero cuando aparece siempre se dan dos componentes:

1. Debilidad física en la zona lumbar/abdominal por falta de ejercicio o por sobrecarga

2. Estado con cierto grado de estrés emocional.

1. Escucha: Tu cuerpo habla

Aquí solo comenzaba mi andadura, que ha llevado a un caminar personal y profesional paralelo. Y en este aprendizaje he observado la importancia de cuestionarse:

¿Qué representa el dolor para mi? ¿Es un inconveniente? ¿O es una oportunidad? Agradable no es, eso está claro. Pero ¿Como reacciono yo ante el dolor? Y esto, ¿ayuda a mejorar o a empeorar?

Normalmente, el cuerpo avisa mucho antes de que llegue la crisis que nos incapacita, pero:

  • Tenemos demasiado ruido mental, para escucharlo

  • Poca costumbre de intentarlo y muchas excusas para ponernos a ello.

Por ejemplo, estoy trabajando en mi ordenador, y siento un pequeño dolor en la espalda por la mala postura, pero estoy tan concentrada que en lugar de parar para observarlo, y corregir, cambio de postura y sigo, y sigo y sigo durante dos horas más, hasta que acabo. Cuando paro, el dolor es insoportable.

2. Acepta y asume tu responsabilidad

Por si esto fuera poco, cuando el dolor es intenso, aparece la preocupación. Tras el pensamiento de preocupación, aparece el impulso nervioso para dar la orden al músculo: Contracción. Por lo tanto, mayor tensión muscular.

La búsqueda del origen, comenzó hace mucho tiempo y aún no ha acabado. Puedes indagar en tu propia vida, tu actitud, observar qué conflictos estás viviendo (dolores, emociones, conflictos con personas, limitaciones…) Existen muchísimas herramientas, que te pueden ayudar a conocerte. Esto es opción de cada cual.

No obstante, el mayor aprendizaje que he obtenido, es saber cual es mi responsabilidad. Qué puedo hacer yo aquí y ahora, para aliviarlo.

3. Actúa, para aliviar el dolor ciático, pero con consciencia

Puedes hacer muchas cosas para aliviar el dolor ciático, pero lo primero y más importante es:

  • Mantener el estado de relajación (física y mental). Algo tan fácil y básico como es parar, respirar siendo consciente de tu respiración.

Y esta va a ser la clave para los siguientes puntos: mantener la atención puesta en lo que está ocurriendo y con la respiración acorde a la intención.

Ya no es una cuestión solo espiritual. La neurociencia lo explica: Si el cuerpo está relajado y la mente en calma, el cuerpo libera las “medicinas” necesarias para calmar el dolor.

Los siguientes recursos, serán exclusivamente para aliviar el dolor ciático siempre que su causa sea el “Síndrome del Piramidal” o Pseudo-ciática, que es lo más habitual en esta dolencia. Es fácil de comprobar, la zona del glúteo estará endurecida, y el dolor al tocar con presión y estirar, será intenso. Ante cualquier duda, siempre consultar al profesional de confianza.

  • Estirar la musculatura: Si hay contracturas, es porque el músculo ha estado expuesto a contracción durante demasiado tiempo (de manera involuntaria). Aliviará estirar la zona lumbar, piramidal, isquiotibiales y en general la zona de atrás de la pierna, por donde pasa el nervio ciático.

  • Auto-masaje: Con pelotas de tenis, apoyándote con el glúteo sobre ella. Esto, suele ser muy desagradable, duele muchísimo.

  • Masaje en pareja: El masaje de pierna por la parte de atrás y lateral exterior, ha de ser continuo y suave, con presión leve. Siempre en sentido de las fibras musculares y de abajo para arriba. El solo contacto va a ayudar a relajar cuerpo y mente se sin duda. Además ayudará a desinflamar el nervio al activar la circulación linfática y sanguínea.

Siempre con presencia, con atención plena, dando con amor, y recibiendo con agradecimiento.

Contacta conmigo si estás interesada en el taller de MinutOff: Alivia el dolor de “ciática” desde casa.